MathSound
(ESP)
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MathSound
Módulos
Interfaces
MathSound
Teoría
¿Qué es MathSound?
MathSound es un ecosistema de representación musical que permite codificar y transcribir cualquier información sonora.
¿Qué problemática aborda?
MathSound surge como respuesta a las dificultades que presenta el alumnado de música de las diferentes etapas educativas en lo que respecta al aprendizaje de la lectoescritura musical.
El aprendizaje de la teoría musical convencional puede resultar complejo y generar una elevada carga cognitiva en el estudiantado (Sweller, 1988). Esto se debe a que, para poder leer o interpretar música de manera fluida, es necesario asimilar numerosos conceptos, símbolos y reglas, la mayoría de ellos de carácter abstracto. Esta complejidad se ve incrementada al tenerse que procesar simultáneamente parámetros del sonido como la altura, la intensidad o la duración, lo que convierte a la notación occidental tradicional en un sistema que demanda un elevado esfuerzo cognitivo (Hargreaves, 1986; Hallam, 2006).
Además, aprender a leer una partitura depende de varios factores, como el contexto educativo, la experiencia previa y otras variables que hacen que la comprensión de la notación musical tradicional occidental pueda resultar ineficaz, por lo que, según autores como Cheng et al. (2024) es conveniente explorar alternativas que permitan acceder inicialmente al lenguaje musical, de una forma más simple y eficaz. A esta situación se le añade la complejidad asociada al uso de software específico de edición de partituras o aplicaciones y programas que, en cualquier caso, requieren de un conocimiento previo del lenguaje musical tradicional y de los signos y símbolos que lo componen (Wilde et al., 2024).
Esta situación se suma la complejidad que pueden presentar los editores de partituras tradicionales en determinados contextos educativos, especialmente cuando se pretende escribir música de forma rápida, colaborativa o utilizando dispositivos de uso cotidiano.
¿Para qué sirve MathSound?
MathSound nace con el propósito de facilitar la lectoescritura musical y la práctica instrumental en cualquier etapa educativa, proporcionando diferentes alternativas de transcripción sonora, con el fin de favorecer conexiones interdisciplinares, transversales y experiencias de aprendizaje creativas y significativas, desde un enfoque activo y vivencial, adaptado a los diferentes ritmos de aprendizaje presentes en cada aula.
¿Qué otros objetivos persigue?
Aparte de tener la intención de facilitar y mejorar la lectoescritura musical y la práctica instrumental, existen otros objetivos específicos, entre los que destacan:
Democratizar el acceso a la lectoescritura musical y la práctica instrumental
Crear mapas sonoros en cualquier lugar y contexto.
Intercambiar MapSounds en cualquier parte del mundo de manera instantánea, universal y accesible.
Ofrecer alternativas de aprendizaje musical con respecto a los estándares de aprendizaje actuales.
Flexibilizar y adaptar la enseñanza musical a cualquier contexto o situación.
Adaptar el aprendizaje musical a las diferentes realidades educativas sociales y culturales.
Potenciar las emociones y psicoacústica con propuestas musicales.
Establecer conexiones interdisciplinares y transversales de todo tipo, en cualquier etapa educativa.
Atender adecuadamente a la pluralidad, a la diversidad y a la neurodivergencia.
Plasmar de forma inmediata cualquier idea artístico-musical.
Favorecer el análisis de obras de cualquier género o periodo histórico, desde una perspectiva pedagógica en consonancia con los planteamientos educativos actuales.
Musicalizar el mundo en el que vivimos.
Representar ideas musicales sencillas y elaboradas.
Promover la improvisación, la creatividad, la expresión emocional (Green, 2008; Orff, 1978).
Mostrar las prácticas musicales contemporáneas, incluyendo contextos analógicos y digitales, innovadores y tradicionales y otras formas de creación que no se contemplan en la notación convencional (Wilde et al., 2024).
¿En qué consiste?
El ecosistema se compone de una serie de módulos o interfaces de representación sonora denominados MapSounds. Este concepto hace referencia a las diferentes traducciones o transcodificaciones que puede adoptar una partitura y se fundamenta en la idea de que la representación de un fenómeno no debe confundirse con el fenómeno en sí mismo (Schaeffer, 1966; Korzybski, 1933), es decir, la realidad sonora constituye el territorio mientras que los sistemas que se utilizan para representarla actúan como mapas de esa realidad. Por consiguiente, los MapSounds se entienden como diferentes formas de representar una misma realidad musical que, aunque emplean códigos, símbolos y estructuras de lectura diferentes, todas conservan intacta la información musical que representan, por lo que se garantiza que el contenido sonoro permanezca inalterado, independientemente de la interfaz que se utilice.
En este sentido, cada interfaz se vincula deliberadamente con una o varias inteligencias propuestas por Gardner (1983) –musical, visual-espacial o lógico-matemática, entre otras. Asimismo, se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con las competencias y criterios que se deseen trabajar. Igualmente, puede adaptarse a las características y necesidades de cada grupo-clase, favoreciendo la atención a la diversidad y la inclusión de distintos perfiles neurodivergentes.
En conjunto, el sistema MathSound puede entenderse como una herramienta que favorece el andamiaje pedagógico, tomando como referencia las aportaciones de Vygotsky (1978). De hecho, el diseño de cada una de las interfaces permite que el alumnado pueda adquirir, de forma progresiva, los conceptos necesarios para leer o interpretar diferentes mapas sonoros, en función de su madurez cognitiva y sus posibilidades. Para ello, existen diferentes módulos transversales e interdisciplinares, organizados por niveles progresivos de complejidad, que abarcan desde propuestas más sencillas y simplificadas hasta otras de mayor complejidad, garantizando así un aprendizaje musical gradual y adaptado a las necesidades específicas de cada estudiante.
De este modo, los MapSounds brindan la posibilidad de acceder a una misma información musical a través de diferentes vías comunicativas y crean entornos de aprendizaje más accesibles, flexibles e inclusivos (Duffy, 2022; Waldron et al., 2021).
¿Cómo está configurado?
En esencia, cada MapSound representa la información musical a través de un sistema alternativo de codificación. Si bien es cierto que algunas interfaces están fundamentadas y relacionadas directamente con la partitura convencional, la mayoría posee una base adiastemática común, es decir: no se muestra la altura exacta de los sonidos. Esta característica favorece que los distintos parámetros del sonido se puedan transcribir mediante texto plano, como por ejemplo, a través de un mensaje de WhatsApp o un documento de Google.
¿Cómo se puede transcodificar una partitura?
Cualquier partitura convencional puede transcodificarse haciendo uso de alguna de las interfaces de representación sonora que ofrece el ecosistema MathSound.
En primer lugar, hay que tener en cuenta qué tipo de objetivos se pretenden alcanzar y, posteriormente, elegir los MapSounds que mejor se adapten a las particularidades y necesidades de cada aula. Aunque el sistema ofrece una amplia variedad de interfaces de transcodificación, todas ellas están diseñadas para garantizar que el significado sonoro que representan se conserve intacto.
Dependiendo de los módulos que se escojan, se pueden escribir partituras con letras, números, símbolos, iconos o emojis, sin necesidad de utilizar un software especializado de edición musical y favoreciendo la creación de mapas sonoros con herramientas digitales de uso cotidiano (Wilde et al., 2024).
¿Cómo se puede transcodificar una partitura?
Cualquier partitura convencional puede transcodificarse haciendo uso de alguna de las interfaces de representación sonora que ofrece el ecosistema MathSound.
En primer lugar, hay que tener en cuenta qué tipo de objetivos se pretenden alcanzar y, posteriormente, elegir los MapSounds que mejor se adapten a las particularidades y necesidades de cada aula. Aunque el sistema ofrece una amplia variedad de interfaces de transcodificación, todas ellas están diseñadas para garantizar que el significado sonoro que representan se conserve intacto.
Dependiendo de los módulos que se escojan, se pueden escribir partituras con letras, números, símbolos, iconos o emojis, sin necesidad de utilizar un software especializado de edición musical y favoreciendo la creación de mapas sonoros con herramientas digitales de uso cotidiano (Wilde et al., 2024).
¿Cómo se utiliza?
Para llevarlo a cabo, se puede escribir bien de manera analógica en una libreta o pizarra, o bien de manera digital, en un dispositivo electrónico (móvil, tablet, ordenador) que disponga de un teclado convencional (QWERTY).
¿Qué tipos de composiciones pueden realizarse?
MathSound es un sistema versátil y flexible, lo que permite crear todo tipo de composiciones monódicas y polifónicas; escribir piezas gamificadas; analizar obras de cualquier periodo histórico; expresar con inmediatez cualquier emoción o idea artístico-musical; improvisar; crear música aleatoria o representar estructuras musicales complejas.
MathSound es un marco pedagógico, metodológico y creativo destinado a facilitar el acceso a la música mediante diferentes sistemas de representación sonora.
Frente a la notación musical tradicional, que requiere un determinado nivel de abstracción y conocimientos previos, MathSound propone diferentes interfaces de representación sonora que permiten comenzar a hacer música desde elementos próximos a la experiencia del alumnado.
Estas interfaces pueden utilizarse de manera independiente o combinarse entre sí para construir MapSounds o mapas sonoros.
MathSound Alpha es un sistema de representación sonora basado en letras y números.
En su versión convencional utiliza el cifrado americano para representar las alturas musicales:
A = La
B = Si
C = Do
D = Re
E = Mi
F = Fa
G = Sol
Las duraciones se representan mediante números colocados a la derecha del símbolo correspondiente. También pueden utilizarse fracciones para representar subdivisiones del pulso.
En las primeras etapas educativas puede resultar más sencillo comenzar con una representación literal basada en las consonantes de los nombres de las notas:
D = Do
R = Re
M = Mi
F = Fa
S = Sol
L = La
B = Si
Se utiliza B para Si con el objetivo de evitar que la S pueda confundirse con Sol.
De esta manera, el alumnado puede comenzar relacionando directamente una letra con una nota que ya conoce verbalmente.
Posteriormente, conforme aumenta su madurez y capacidad de abstracción, puede realizarse la transición hacia el cifrado americano convencional.
El número situado a la derecha representa la extensión temporal del sonido.
Por ejemplo:
C = un pulso
C2 = dos pulsos
C3 = tres pulsos
C4 = cuatro pulsos
Las fracciones permiten introducir subdivisiones:
C/2
C/3
C/4
Alpha permite trabajar simultáneamente:
música;
lectoescritura;
letras;
números;
matemáticas;
memoria;
asociación simbólica;
composición.
Es especialmente interesante como puente progresivo entre el lenguaje cotidiano y la notación musical convencional.
MathSound Color sustituye las letras o números por colores del arcoíris.
Cada altura musical se asocia a un color:
🔴 Rojo = Do
🟠 Naranja = Re
🟡 Amarillo = Mi
🟢 Verde = Fa
🔵 Azul = Sol
🟣 Morado = La
🌸 Rosa = Si
El objetivo es conseguir una asociación visual, inmediata e intuitiva entre color y sonido.
La duración se indica mediante un número situado junto al color:
color = un pulso;
color + 2 = dos pulsos;
color + 3 = tres pulsos;
color + 4 = cuatro pulsos.
También pueden utilizarse fracciones para representar subdivisiones.
Color puede adaptarse al lenguaje de los emojis.
Cuando se utilizan emojis que no disponen de todas las tonalidades necesarias, puede establecerse una convención alternativa. Por ejemplo, si los círculos o cuadrados no disponen de rosa, puede utilizarse marrón para representar Si.
Lo importante es establecer siempre una leyenda previa.
Color es especialmente recomendable en Educación Infantil porque permite comenzar a trabajar la música prácticamente sin conocimientos previos.
El alumnado puede:
identificar colores;
asociarlos a sonidos;
crear secuencias;
jugar a reproducir patrones;
inventar melodías;
leer mapas sonoros;
trabajar individualmente o en grupo.
Posteriormente, el sistema puede evolucionar hacia mapas sonoros complejos.
MathSound One utiliza exclusivamente números para representar las siete notas musicales.
Está inspirado conceptualmente en sistemas numéricos de representación musical como el Jianpu.
La correspondencia básica es:
1 = Do
2 = Re
3 = Mi
4 = Fa
5 = Sol
6 = La
7 = Si
La duración puede representarse mediante un número entre corchetes:
1 = un pulso (no se indica)
2[2] = dos pulsos
3[3] = tres pulsos
5[4] = cuatro pulsos
También pueden utilizarse fracciones para realizar subdivisiones.
One resulta especialmente interesante durante las primeras etapas porque el alumnado comienza precisamente a familiarizarse con los números.
Permite trabajar simultáneamente:
matemáticas;
música;
secuenciación;
memoria;
cálculo;
ritmo.
Además, Alpha, Color y One presentan una ventaja importante: pueden escribirse utilizando un teclado QWERTY convencional, facilitando la creación, reproducción y comunicación de los mapas sonoros.
MathSound
GEOMETRY
MathSound Geometry utiliza figuras geométricas como elementos de representación musical.
La forma puede representar diferentes parámetros musicales dependiendo de la leyenda establecida.
Por ejemplo:
círculo = negra;
círculo + 2 = blanca;
círculo + 3 = blanca con puntillo;
círculo + 4 = redonda;
cuadrado = corchea;
corazón o triángulo = semicorchea.
Estas asociaciones no tienen por qué ser universales: cada proyecto puede establecer su propia leyenda de codificación.
En dispositivos digitales pueden utilizarse emojis geométricos.
Cuando una determinada forma no dispone de todos los colores necesarios, se puede establecer una convención cromática específica, por ejemplo utilizando marrón para Si.
Geometry permite vincular directamente:
geometría + música + percepción visual + ritmo.
Puede comenzar con figuras planas sencillas y evolucionar hacia:
círculos;
cuadrados;
triángulos;
rectángulos;
polígonos;
poliedros;
conos;
cilindros;
elementos tridimensionales.
Esto abre numerosas posibilidades para proyectos STEAM.
MathSound
SQUARE
MathSound Square convierte un cuadrado espacial en una interfaz musical.
Puede construirse:
con cinta de carrocero;
con tiza;
sobre una baldosa;
mediante una alfombra;
con una superficie interactiva;
digitalmente mediante una Magic Carpet.
El alumnado interpreta el mapa sonoro utilizando los pies y desplazándose por el espacio.
Una posible distribución de las siete notas dentro del cuadrado es:
esquina inferior izquierda = Do;
esquina inferior derecha = Re;
esquina superior izquierda = Mi;
esquina superior derecha = Fa;
zona intermedia entre Do y Mi = Sol;
centro = La;
zona intermedia entre Re y Fa = Si.
El resultado convierte el espacio en un auténtico instrumento musical corporal.
El alumnado puede leer una secuencia y desplazarse hacia las diferentes zonas del cuadrado para producir la melodía.
La velocidad puede aumentar o disminuir, generando una experiencia próxima a juegos de movimiento como Dance Revolution o Twister.
Square no se limita a la melodía.
Las líneas y figuras trazadas dentro del cuadrado pueden representar acordes y funciones tonales.
Por ejemplo, la agrupación Do-Mi-Sol puede representar el primer grado de Do mayor.
De esta forma pueden utilizarse:
líneas;
segmentos;
triángulos;
diferentes tipos de polígonos;
recorridos espaciales.
Square permite trabajar simultáneamente:
música + geometría + movimiento + espacio + armonía.
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KOSMOS
Kosmos introduce el azar, la aleatoriedad y la estocástica como elementos compositivos.
Su finalidad es acercar al alumnado a determinados procedimientos de la música contemporánea y experimental.
En lugar de decidir absolutamente todos los elementos musicales de antemano, se introducen mecanismos que generan resultados imprevisibles o parcialmente imprevisibles.
Pueden utilizarse:
dados;
cartas;
barajas;
ruletas;
números;
matrículas;
códigos;
secuencias aleatorias;
combinaciones generadas al azar.
El azar puede determinar:
alturas;
duraciones;
dinámicas;
timbres;
entradas;
densidades;
orden de los acontecimientos.
Kosmos permite generar:
clusters;
texturas;
masas sonoras;
combinaciones inesperadas;
polirritmos;
estructuras abiertas;
sonoridades contemporáneas.
No pretende necesariamente producir una melodía tonal convencional, sino explorar nuevas relaciones entre sonido, azar, emoción y estructura.
Puede trabajarse desde Infantil mediante juegos muy sencillos de azar y evolucionar hasta procedimientos compositivos complejos en la universidad.
MathSound
GRAPHIC
Graphic utiliza imágenes, dibujos, líneas, colores, gráficos, símbolos y elementos visuales como punto de partida para crear música.
Es probablemente uno de los módulos con mayor libertad interpretativa.
Un mapa sonoro puede partir de:
un dibujo;
una pintura;
una fotografía;
un paisaje;
una ilustración;
una obra abstracta;
un gráfico;
una imagen digital.
Puede utilizarse para realizar interpretaciones musicales de obras pictóricas de artistas como:
Kandinsky;
Pollock;
Miró;
Klimt;
Paul Klee.
Por ejemplo, una línea ascendente puede interpretarse como un ascenso de altura; una línea descendente, como un descenso; una zona muy densa puede generar una textura sonora más compleja.
Puede existir una leyenda muy concreta o, por el contrario, dejarse una parte importante a la interpretación libre.
Por ello, una misma imagen puede generar tantas interpretaciones como intérpretes participen.
Graphic establece así una relación directa entre:
artes plásticas + música + imaginación + percepción + creatividad.
MathSound
FIT
Fit combina la interpretación musical con actividad física y Educación Física.
Cada nota musical se transforma en un determinado movimiento o ejercicio.
Por ejemplo, una posible codificación sería:
Do = sentadilla;
Re = desplazamiento lateral izquierdo;
Mi = desplazamiento lateral derecho;
Fa = equilibrio sobre la pierna izquierda;
Sol = elevación de rodilla izquierda;
La = elevación de rodilla derecha;
Si = equilibrio sobre la pierna derecha.
Las duraciones pueden modificar la duración o intensidad del ejercicio.
El docente puede actuar como guía y realizar los movimientos mientras el resto del alumnado los reproduce.
También puede ser el propio alumnado quien dirija la actividad.
La codificación puede realizarse con:
piernas;
brazos;
tronco;
movimientos completos;
ejercicios cardiovasculares;
combinaciones de diferentes partes del cuerpo.
La finalidad fundamental es integrar:
música + movimiento + ejercicio físico + coordinación + ritmo.
MathSound
ELEMENTS
Elements permite crear un sistema de representación musical utilizando cualquier elemento del entorno.
No existe un conjunto cerrado de objetos.
La propia realidad se convierte en un sistema de codificación musical.
Los objetos pueden representar alturas, duraciones o timbres.
Por ejemplo:
Transportes
camión = duración larga;
coche = duración media;
moto = duración corta;
bicicleta = duración más corta;
patinete = duración mínima.
También pueden utilizarse:
aviones;
trenes;
barcos.
En proyectos relacionados con Ciencias pueden utilizarse:
árboles;
flores;
hojas;
animales;
piedras;
frutos;
semillas.
El color, tamaño, forma o posición pueden determinar diferentes parámetros musicales.
Elements puede evolucionar hacia la creación de instrumentos físicos e interactivos mediante tecnologías de making y dispositivos como Makey Makey o sistemas de interacción musical.
Pueden utilizarse materiales conductores como:
agua;
plastilina;
frutas;
verduras;
determinados alimentos;
objetos cotidianos.
De este modo, el alumnado no solamente representa música: construye físicamente el instrumento que permite producirla.
Elements es, por naturaleza, un módulo especialmente interdisciplinar y STEAM.
MathSound
CHEIR
Cheir —significa mano— utiliza la mano y los dedos como interfaz musical.
Está estrechamente relacionado con MathSound One porque convierte los números en posiciones y configuraciones manuales.
Una posible correspondencia es:
Do = meñique;
Re = meñique + anular;
Mi = meñique + anular + corazón;
Fa = cuatro dedos sin pulgar;
Sol = palma abierta;
La = índice;
Si = configuración de dos dedos en V.
Las configuraciones manuales pueden acompañar ejercicios de:
calentamiento vocal;
afinación;
entonación;
memoria;
coordinación;
percepción auditiva.
También puede relacionarse con técnicas de quiromimia, utilizando la otra mano para introducir articulaciones, matices o indicaciones expresivas.
Chair puede ser especialmente útil para alumnado que encuentra dificultades con sistemas de representación muy abstractos, porque transforma la música en una experiencia visual, corporal y táctil.
En Infantil puede reducirse el número de posiciones y trabajar a velocidades muy lentas.
MathSound
KINÉ
Kiné representa la música mediante movimientos, gestos y posiciones corporales.
La diferencia fundamental respecto a Fit es que:
Fit está orientado principalmente al ejercicio físico y cardiovascular.
Kiné está orientado principalmente al movimiento expresivo, gestual y coreográfico.
Las notas pueden representarse mediante posiciones:
Do = brazos abajo;
Re = puños sobre los hombros;
Mi = brazos en forma de L;
Fa = brazos extendidos;
Sol = brazos hacia delante;
La = brazos en V;
Si = brazos paralelos hacia arriba.
También pueden utilizarse:
saltos;
desplazamientos;
giros;
movimientos de brazos;
movimientos de piernas;
gestos faciales;
movimientos de todo el cuerpo.
Kiné permite convertir la lectura musical en una coreografía.
Por tanto, es especialmente interesante para:
Educación Infantil;
danza;
expresión corporal;
psicomotricidad;
teatro;
educación musical;
interpretación colectiva.
MathSound
CHAKRAS
12. MathSound Chakras
Chakras propone una representación corporal de las siete alturas musicales asociándolas a diferentes zonas del eje corporal.
La correspondencia puede establecerse de manera ascendente desde la zona inferior del cuerpo hasta la parte superior:
Do = zona inferior;
Re = zona del ombligo;
Mi = zona abdominal;
Fa = pecho;
Sol = cuello;
La = frente;
Si = coronilla.
El objetivo es trabajar la percepción de la música desde la sensación corporal y vibratoria.
Puede combinarse:
escucha;
voz;
respiración;
movimiento;
percepción de frecuencias;
resonancia;
gestos manuales.
Chakras puede utilizarse como una experiencia de exploración corporal y sonora, especialmente dentro de propuestas de educación musical, expresión corporal y escucha.
Fusion es el módulo encargado de combinar diferentes interfaces MathSound.
No existe una única forma de construir un mapa sonoro: diferentes voces pueden utilizar diferentes sistemas de representación.
Por ejemplo:
melodía = Color & Alpha
armonía = Color & Alpha
acompañamiento = Alpha
ritmo = Alimenclatura
movimiento = Kiné.
Fusion permite crear mapas sonoros con varias capas o voces.
Por ejemplo:
Voz 1: Color
Voz 2: Alpha
Voz 3: One
Acompañamiento: Elements
Cada intérprete puede utilizar una interfaz diferente y, sin embargo, todos participan en la misma obra musical.
Fusion convierte MathSound en un ecosistema de interfaces combinables.
MathSound
FLOW
Flow es el germen y origen de MathSound.
Fue la primera interfaz desarrollada y constituye una de las bases conceptuales a partir de las cuales evolucionaron las demás.
Utiliza flores, maceteros y jardineras para representar el tiempo y las subdivisiones musicales.
Cada macetero representa un pulso.
El número de flores dentro del macetero determina la subdivisión:
1 flor = un pulso;
2 flores = dos subdivisiones;
3 flores = tresillo;
4 flores = cuatro subdivisiones.
De esta manera, el alumnado puede ver físicamente cómo se divide el pulso.
Las jardineras permiten representar duraciones superiores a un pulso.
Por ejemplo, una jardinera que ocupe el espacio equivalente a dos maceteros puede representar una duración de dos pulsos.
Uno de los aspectos más interesantes de Flow es que los tallos y las hojas pueden utilizarse para indicar la posición relativa de las notas.
Así, el sistema puede convertirse progresivamente en un puente hacia:
líneas;
espacios;
alturas;
pentagrama;
figuras musicales.
Flow conecta, por tanto:
naturaleza + música + ritmo + matemáticas + lectoescritura musical.
Además, permite incorporar contenidos relacionados con:
biodiversidad;
sostenibilidad;
medio ambiente;
ciencias naturales.
MathSound
SCORE
15. MathSound Score
Score representa la notación musical tradicional occidental.
Es el módulo destinado a utilizar:
pentagrama;
claves;
figuras;
silencios;
compases;
armaduras;
alteraciones;
plicas;
sistemas convencionales de lectoescritura musical.
Score no tiene por qué entenderse como un sistema aislado, sino como el punto de llegada de un proceso progresivo de abstracción.
El alumnado puede comenzar representando música mediante:
objetos → colores → números → formas → movimiento → mapas → pentagrama.
De esta manera, la notación tradicional deja de aparecer como un código completamente abstracto y pasa a ser una representación más dentro de un proceso progresivo.
Soundscape utiliza el concepto de paisaje sonoro como punto de partida para crear estructuras musicales.
En lugar de representar exclusivamente notas y alturas, trabaja con el conjunto de sonidos que caracteriza un determinado espacio o situación.
Puede utilizar:
timbre;
intensidad;
duración;
densidad;
textura;
espacialidad;
silencio;
movimiento sonoro.
Un paisaje sonoro de una playa podría contener:
olas;
viento;
arena;
aves;
actividad humana.
Una obra sobre un zoológico podría incorporar:
animales;
visitantes;
puertas;
pasos;
sonidos ambientales.
Una obra sobre una construcción podría utilizar:
maquinaria;
martillos;
motores;
herramientas;
voces.
También puede recrearse el ambiente de una plaza durante unas fiestas.
El paisaje sonoro puede organizarse en diferentes secciones:
Introducción.
Desarrollo.
Clímax.
Conclusión.
Las diferentes capas pueden entrar y salir progresivamente, creando una auténtica composición basada en la textura y el entorno acústico.
Soundscape amplía así el concepto de música desde la nota individual hacia el mundo sonoro completo.
MathSound
LINK
Las diferentes interfaces no deben entenderse necesariamente como módulos aislados.
Una de las grandes posibilidades de MathSound consiste precisamente en combinarlas.
Un mismo proyecto puede utilizar:
Flow para trabajar el ritmo,
Color para las alturas,
Geometry para las duraciones,
Kiné para el movimiento,
Elements para construir instrumentos,
Kosmos para introducir azar,
Graphic para partir de una imagen,
Fusion para integrar varias voces
y finalmente Score para realizar la transición a la notación tradicional.
De esta forma, MathSound puede acompañar al alumnado durante todo un proceso educativo: desde la experiencia sensorial y manipulativa de los primeros años hasta la abstracción y formalización de estudios musicales universitarios o superiores.
Su principio fundamental es sencillo:
Antes de exigir al alumnado que comprenda un código abstracto, podemos permitirle experimentar, manipular, visualizar, escuchar y sentir aquello que posteriormente deberá representar.
MathSound convierte así la representación musical en un proceso progresivo, inclusivo, interdisciplinar, creativo y accesible, donde prácticamente cualquier elemento del entorno puede convertirse en una puerta de entrada al lenguaje musical.
La estructura anterior ya permite presentar MathSound como un sistema completo, no simplemente como una colección de actividades: cada módulo tiene una función propia, pero todos forman parte de un mismo recorrido desde lo concreto hacia lo abstracto.
Conclusiones
En consecuencia, MathSound no pretende sustituir la notación musical convencional, sino ofrecer un ecosistema de transcodificación sonora que complemente a la notación tradicional y por lo tanto, facilite el acceso a la música, la creación y el aprendizaje musical en contextos educativos y creativos diversos. Igualmente, cada una de sus interfaces permiten que cualquier persona, independientemente de su formación musical, pueda leer o escribir música en cualquier contexto, de forma inmediata. Además, se ha implementado en diferentes centros educativos, obteniéndose unos resultados muy positivos en lo que respecta a la reducción significativa de los tiempos en el aprendizaje de la lectoescritura y la posterior práctica instrumental. Todo ello confirma que MathSound es una herramienta útil y efectiva dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje musical.
Referencias bibliográficas
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Duffy, C. (2022). Multimodality and music education: Redesigning the curriculum. Oxford University Press.
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Green, L. (2008). Music, informal learning and the school: A new classroom pedagogy. Ashgate.
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Hargreaves, D. J. (1986). The developmental psychology of music. Cambridge University Press.
Korzybski, A. (1933). Science and sanity: An introduction to non-aristotelian systems and general semantics. International Non-Aristotelian Library.
Orff, C. (1978). The Schulwerk: Its origin and aims. Schott.
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Sweller, J. (1988). Cognitive load during problem solving: Effects on learning. Cognitive Science, 12(2), 257–285. https://doi.org/10.1207/s15516709cog1202_4
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Wilde, L., Müller, J., & Schmidt, K. (2024). TABstaff+: A hybrid music notation system for grid-based tangible user interfaces and graphical user interfaces. Proceedings of the International Conference on Technologies for Music Notation and Representation (TENOR 2024), 156–164.